Gonzalo Martino: el salto chileno al Rallycross
19/06/2018 137 vistas
Gonzalo Martino se convertirá esta temporada en el primer piloto nacional que dispute el Campeonato Sudamericano de Rallycross y se ilusiona con escalar en una modalidad deportiva que a nivel mundial tiene entre sus filas Sebastien Loeb, Petter Solberg y Mattias Ekstrom.

El automovilismo nacional vive una etapa de expansión. De apertura de fronteras. Tras años de escasa presencia internacional, poco a poco asoman apuestas personales que permiten instalar la bandera chilena en diversas competencias. Pedro Heller y Emilio Fernández, en el Campeonato Mundial de Rally; Benjamín Hites, entre la Top Races Series de Argentina y la Ferrari Challenge en Estados Unidos, y el año pasado Pedro Devaud, coronándose campeón de la Fórmula 4 en Argentina, son algunos de los jóvenes que encabezan esta apuesta en el exterior.

Esa representación se verá incrementada este próximo fin de semana (22 al 24 de junio) por Gonzalo Martino en una competencia que es poco conocida en nuestro país, pero que va en vertiginoso ascenso a nivel global. Se trata del Rallycross, el que se disputa en circuitos con superficies que mezclan tierra y asfalto en una modalidad de auto contra auto.

Gonzalo Martino

El piloto nacional del Martino Racing Team será parte del Campeonato Argentino de Rallycross (CARX), evento que tuvo su primera temporada en 2015 y que tiene como protagonistas a destacados rallistas, como Rodrigo Zeballos, Facundo Chapur y Federico Villagra, este último el actual monarca de la serie Maxi Rally, la misma en la que debutará el corredor chileno en el circuito de Arrecifes, Buenos Aires.

» Chile en Argentina

Gonzalo Martino tiene 36 años. Deportista desde niño, amante del rock clásico (tiene una banda donde comparte escenario con el guitarrista de Charly García) y próximo a ser padre por primera vez, ha desarrollado una carrera poco habitual en el automovilismo.

¿Cómo empiezas en el automovilismo?

Fui desarrollándome de forma diferente al de la mayoría de los pilotos. Primero estudié, me recibí de ingeniero comercial en la Finis Terrae y armé mi empresa. Pero el tema del automovilismo siempre estuvo presente por influencia de mi padre, y el dinero que había juntado a los 18 años me lo gasté en un karting. A esa edad empecé a entrenar fuerte y a correr. Fue importante que pudiese empezar financiándome mis actividades, algo que he hecho hasta el día de hoy.

Gonzalo Martino

¿Qué disciplina te atraía cuando joven?

El rally. Partí con un Daewoo Lanos en la N2 del RallyMobil y de ahí para adelante me dije que era lo mío. Luego compré un Subaru Impreza y me pasé a la N4, el primer auto de tracción integral que tuve. Entrené todo lo que pude, mucho en la Cuesta Chacabuco, pero llegó un minuto en que había que dar un nuevo paso y no había más presupuesto. Los N4 son autos que gastan por todos lados. Estuve como dos años en ese proyecto.

¿Qué recuerdas de tu paso por el rally?

En ese tiempo, nuestra apuesta iba por mejorar las habilidades deportivas. Debo haber sido el piloto que más entrenó, le metí mucho kilometraje. Esa fue una gran decisión desde mi punto de vista, puesto que cuando tienes poco presupuesto, creo que es mejor fortalecer las capacidades deportivas para saber y ver lo que te falta en términos técnicos. Era una mirada muy a futuro y eso me sentó una base importante para lo que vendría.

Gonzalo Martino

¿Pensaste en abandonar el automovilismo?

Para nada. Retomé el karting por dos años, y si en el rally había entrenado harto, con el karting fue aún más, ya que los costos eran menores. Iba tres veces a la semana a entrenar, iba solo, bajaba el auto, echaba bencina y giraba 100 vueltas en un DD2, el auto más importante de la categoría. Era feliz con los tiempos que hacía, a pesar de que el karting no es una serie que se me dé fácil por el peso, yo siempre tuve 10 kilos más y daba mucha ventaja por mi estatura.

¿Qué fue lo mejor de esta segunda etapa en el karting?

El karting es una escuela tremendamente positiva para cualquier categoría, te da la estructura de lo que es una pista, las maniobras básicas de adelantamiento y, además del nivel de potencia en relación al peso, es algo espectacular. Por eso todo piloto importante te dirá que el karting es fundamental. Corrimos dos campeonatos completos, y cuando sentí que habíamos llegado a cierto punto, supe que era el momento de volver a transitar hacia el rally. Fue una etapa para reafirmar conceptos y así llegué al carcross.

Gonzalo Martino

¿De qué se trata el carcross?

Es una categoría que se corre en autos pequeños -pero más grandes que un karting-, que pesan 300 kg, van de 0 a 100 km/h en tres segundos y que se mueven por un motor de moto de 600 cc que entrega 130 Hp. Son una locura, tremendamente rápidos, modernos, con tracción trasera y un chasis aprobado por la FIA. En España se utilizan hace 20 años y los pilotos del rally mundial los usan para entrenar, porque la relación peso/potencia es impresionante.

¿Cómo fue esa experiencia?

Todo un éxito, ya que en la primera temporada que se disputó el año pasado obtuve tres primeros lugares y un segundo lugar en las cinco fechas disputadas. Esos resultados me dejaron como el piloto más exitoso, corriendo contra figuras reconocidas del RallyMobil, muchos de ellos corriendo en la R5. Los superamos a todos.

¿Qué pasa después del carcross?

Tuve el tiempo para pensar que el nivel técnico que había desarrollado durante años anteriores, y el nivel de preparación físico y mental, me daba posibilidades para dar un salto. Así decido seguir avanzando y pasar al Rallycross.

¿Por qué elige una competencia algo desconocida aún?

Por un lado están las facilidades para poder competir, que me permitan complementar mi trabajo deportivo con el empresarial. El rally tradicional te exige una semana completa y con el Rallycross es distinto, alcanza con tres días para ir y volver, por eso lo han elegido muchas personas que tienen actividades paralelas.

Otro motivo es que tuve mucho de pista y mucho de rally, y en tiempos cercanos. Y esta es la combinación perfecta, se me ajustó un tipo de competencia que hace 20 años no la conocíamos y que se adapta muy bien a mis capacidades.

¿Qué ventajas ofrece el Rallycross?

El hecho de que se dispute en un circuito, con todo concentrado en el mismo lugar y que sean carreras cortas, hace que sea más fácil televisarlo, empaquetarlo y venderlo. A nivel visual es muy atractiva, es la misma en que vemos a pilotos como Sebastien Loeb o Peter Solberg y donde las marcas están enviando a sus pilotos top.

¿Cómo llega al Rallycross de Argentina?

Se me dio la posibilidad de ir a probar con el equipo RC de Córdoba, donde encontramos muy buenas personas, con un nivel técnico muy alto, con gran experiencia en rally tradicional y en pista. Después de dos días de pruebas logro hacer los mismos tiempos del jefe de equipo, del dueño del auto y uno de los principales pilotos, Javier Castro.

¿Qué distingue a esta categoría del rally tradicional?

El Rallycross te da más oportunidades, ya que depende exclusivamente de uno y no del fiato con un copiloto. No digo que sea más fácil, pero te saca una variable y eso permite que te encuentres con jóvenes de 20 años que hacen los mismos tiempos que pilotos consagrados. Eso es porque las variables están más acotadas.

¿Con qué auto competirá?

Con un Audi S1, versión Maxi Rally. Tal como en el rally tradicional, que se diferencian unos de otros por la carcasa del auto, pero que son todos construidos en Argentina, con suspensión Reiger, electrónica Motec, caja Modena y motores Honda. Es la versión argentina de un R5 del mundial de rally, de menor costo, pero de prestaciones semejantes.

¿Cuál es el objetivo que tiene con el Rallycross?

El campeonato sudamericano que empieza en junio va a ser la puerta de entrada a una categoría internacional. Si las cosas salen como espero, me encantaría poder armar una fecha en Chile y luego avanzar a una siguiente etapa, en Estados Unidos o Europa. Me adelanto un poco, pero necesito tener una meta de largo plazo, porque si no la actual se hace corta. Lo que estoy buscando es en un mediano plazo estar compitiendo contra los mejores, al nivel más alto, midiéndome ojalá contra pilotos como Sebastien Loeb. Soñar es gratis. MT