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BMW X2: la pieza que le faltaba a los alemanes
23/06/2018 154 vistas
El crossover alemán ofrece una interesante apuesta en diseño, muy atractiva y con una dinámica de conducción digna de los modelos de la firma de Munich, que hacen olvidar que se está sobre un SUV.

BMW se ha caracterizado por crear subsegmentos para tratar de ir cubriendo diversos nichos… y en este caso sus archirrivales se adelantaron. Mercedes-Benz con el GLA y Audi por partida doble, con el Q2 y Q3. Por eso, la llegada del nuevo BMW X2 es tan importante para la firma bávara, un SUV compacto en sus líneas y que logra capturar toda la deportividad del ADN de BMW y ponerlo en un envase que está a medio camino entre un todoterreno y un turismo compacto, como los que conocemos de toda la vida y que, además, hoy es una de las carrocerías de mayor demanda en el mundo entero.

El modelo utiliza la misma plataforma de tracción delantera del X1, pero con claras diferencias, como los son las medidas, siendo 7 cm más corto de largo y teniendo 8 cm menos en altura. Sin embargo, la mayor diferencia se deja ver en su diseño, con una apuesta audaz y que logra, de principio, gracias a esa parrilla trapezoidal invertida, que le da mucha fuerza, y que se suma a esa gran toma de aire frontal. En el lateral, el BMW X2 definitivamente más parece un compacto deportivo, pero en una versión off-road, con mayor despeje del suelo, un techo que tiene caída y una cintura elevada, elementos que le otorgan ese carácter tan propio de la marca.

BMW X2

 

En la parte trasera nos encontramos con unos focos bien horizontales, una luneta pequeña y parachoques grandes. Ítem aparte son las salidas de aire, que le quedan muy bien, sobre todo combinado con el paquete M con el que viene la versión testeada.

Si el exterior es innovador, en el interior nos encontramos con un modelo que replica lo bueno del resto de la gama de BMW, con un puesto de conducción muy parecido al X1, con los elementos bien organizados, una ergonomía muy correcta. A eso los detalles de esta versión, que le dan esos aires que nos recuerdan que estamos a bordo de un BMW de alta performance, o eso es lo que nos quieren hacer creer. Siento que hay tres detalles que hay que destacar: el primero, que la pantalla finalmente es táctil, el panel de instrumentos digital y de muy fácil lectura y el volante ancho, con un excelente grip. Lo que queda al debe es la visibilidad.

BMW X2

 

Si de espacios se trata, sorprende que el BMW X2, al tener un diseño con la caída del techo hacia la parte trasera, una persona de 1,80 m no tenga problemas para ir sentado en las plazas traseras ni con la altura de la cabeza y, mucho menos, con el espacio destinado para las piernas, específicamente, las rodillas. Otro elemento bueno es que la banqueta se puede reclinar en dos posiciones y que está dividida en tres partes para cuando se quiere agrandar el maletero, el cual tiene 470 litros de capacidad de carga, nada mal para este tipo de vehículos. De formas regulares cuenta con ganchos y argollas para colgar cosas y un doble fondo para aumentar su capacidad.

Si bien la plaza trasera central no es precisamente cómoda, tampoco es la peor en la que nos hemos sentado. Respecto de su tren motriz, la unidad testeada tenía el bloque de cuatro cilindros 2.0 diésel, con 190 caballos de fuerza, asociado a una transmisión automática de ocho velocidades.

BMW X2

 

La sensación que nos da es que tiene un muy buen desempeño en carretera, siempre va muy aplomado y al final uno se olvida que va sobre un crossover, pues más parece un hatchback. Se inclina poco en las curvas y tiene una agilidad maravillosa, mientras presume de una dirección que es rápida, firme y precisa en cada uno de sus movimientos. Al final, cuenta con casi todos los elementos típicos de BMW, aunque obviamente no se le puede exigir la dinámica del Serie 1 y lo que provoca manejar un tracción trasera.

El motor tiene un muy buen desempeño en la parte media, aunque podría ser un poco más fino en su comportamiento en la parte baja. Pero no olvidemos que es un diésel, por lo que eso se compensa con el consumo de casi 14 km/ l en la prueba de ciudad.