[Test drive] Kawasaki KLX: el fitness seductor de esta “Mantis” todoterreno
Por Alexis Cares R. 14/05/2018 289 vistas
Kawasaki sorprende a sus adeptos y prepara un anzuelo para quienes anden buscando su primera motocicleta y que la decisión asegure linaje, diseño, versatilidad, economía de combustible y una decidida vocación de seguir avanzando con aplomo cuando el pavimento haya dado paso a la tierra.

El acomodador de autos sonó tajante: “No va a poder sacar la moto, señor, yo le dije al caballero que le dejara salida a usted y no me hizo caso…”. Escasa la fe de nuestro amigo, teniendo en cuenta la evidente silueta esbelta de nuestra Kawasaki KLX 150L, la nueva multipropósito urbana que la firma japonesa ha sumado a su catálogo en Chile.

Kawasaki KLX

Es verla y conectarse de inmediato con el mundo de los saltos y la tierra que saluda, por ejemplo, con ese diseño manifiestamente anguloso de sus guardabarros delanteros y trasero. El resto, un “verde” tan Kawasaki que ni siquiera necesita papeles que lo acrediten.

Kawasaki KLX

¿Y zafamos de la encerrona? Ni hablar, un par de maniobras adelante/atrás y listo… Además, mover una moto de 115 kilos, aunque sea desde la inercia total, resulta una tarea más que sencilla. La Kawasaki KLX 150L es estrecha, algo alta y muy atlética. La línea de diseño de este modelo 2018 sigue estando inspirada en la KX del motocross: debemos acomodarnos en un asiento muy en sintonía con la delgadez de la estructura, lo que podría llegar a incomodar a usuarios más que macizos.

Kawasaki KLX
En sus trazos generales la Kawasaki KLX 150L se deja sentir el inmenso oficio deportivo y ese ADN donde el fabricante sabe dominar y cuya cadena gira entre polvo, saltos, tierra y barro. Pero no perdamos de vista que estamos ante una fórmula esencial y hasta minimalista, lo cual se corrobora con la contemplación del espartano tablero que nos ofrece velocímetro, indicador de la bencina, luces indicadores de neutra, intermitentes, altas y sanseacabó.

Así y todo, la Kawasaki KLX 150L nos sorprende y agasaja con un producto que sabe combinar con acierto el mundo de la ciudad y también aquel tan distinto que comienza cuando el pavimento ya no existe.

Kawasaki KLX
Entre los tacos, semáforos y atochadas autopistas urbanas, la Kawasaki KLX 150L se mueve con soltura, sagacidad, simpleza. Para el empuje tengo un motor monocilíndrico de cuatro tiempos enfriado por aire de 144 centímetros cúbicos, que se vale de casi 12 caballos de fuerza para salir airoso de buena parte de las pruebas que nos coloca la urbe. Mucha atención con el par motor, y que en su máxima expresión acomete con 12 newton metros que se valoran por el buen comportamiento de la respuesta a bajo y medio régimen.

 

Kawasaki KLX
Es tal el dominio en sus mandos, que la confianza es casi inmediata y se da a los primeros metros del trayecto. Con datos de la capacidad del motor y lo que registra en la balanza, nos hacemos de una relación entre peso y potencia magnífica, ya que en este nivel de cilindrada la clientela valora, y mucho, un dato que la Kawasaki KLX 150L hace patente.

 

Kawasaki KLX
Cuando llegue la hora de ir por senderos polvorientos o trayectos de tierra entre bosques de pinos, como fue parte de nuestra experiencia de uso, saldremos a valorar el recorrido de su suspensión delantera confiada a una horquilla de 135 mm de recorrido.

 

Kawasaki KLX

 

El correlato trasero en este orden, basado en un basculante de monoamortiguador que responde con una velocidad de rebote menor en suelos hostiles e imperfectos. Solo una escarpada pendiente en ascenso me hizo pensar a ratos que a la Kawasaki KLX 150L le falta una pizca de potencia para ir “buscando cumbre” con mayor brío e ímpetu, aunque la tarea la saca de todos modos.

Kawasaki KLX
Sobre las notas de su consumo de combustible de esta chica carburada, dos alcances: uno, el estanque es posible completarlo con unas pocas monedas de 500 pesos (usamos 93 octanos). Claro, su capacidad es reducida, pero la eficiencia registrada bordeó los 25 kilómetros por litro. Ah, y que nadie se asuste cuando la aguja del visor análogo de la Kawasaki KLX 150L descienda hasta la agonía, ya que aún así la moto sabe moverse unos 40 kilómetros atendiendo a su reserva. Y durante los cinco días de uso admitamos que anduvimos bien a fondo desde la piña derecha.

Kawasaki KLX

¿Y vibra? Claro, pero la montura de sus manillares se beneficia del oficio de Kawasaki y recurre a unos recubrimientos de goma que atenúan el resultado lógico cuando le exigimos todo lo que da.

 

Kawasaki KLX 150L

  • » Motor: 144 cc
  • » Transmisión: Manual de cinco marchas
  • » Potencia: 11,83 Hp a 8.000 rpm
  • » Par motor: 11,3 Nm a 6.500 rpm.
  • » Altura del asiento: 855 mm
  • » Peso: 115 kilos
  • » Depósito de combustible: 6,7 litros
  • » Neumático delantero: 2.75×21
  • » Neumático trasero: 4.10×18
  • » Precio: $ 1.790.000.