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El Volkswagen Polo se agranda en dimensiones y andar
Por Romina Cannoni B. 28/05/2018 223 vistas
La sexta generación del compacto de la firma alemana llega desde Brasil. Con un diseño muy atractivo y con mayores dimensiones, el Polo de hoy es como si fuera el Golf de los años 90. En todo el sentido de la palabra.

El Volkswagen Polo ha ido mutando lo justo y necesario para mantenerse vigente -y vivo- a través de los años. En esta, su sexta generación, la firma alemana nos da un bocado de lo que son sus modelos alemanes (este Polo está hecho en Brasil) gracias a que está construido sobre la plataforma global MQB A0, que le entrega una buena prestancia en términos de aplomo y dimensiones para el segmento.

 

Y es que en ese caso, este nuevo Volkswagen Polo supera los cuatro metros de longitud, y casi mide lo mismo que el Golf de la década del 90, lo que lo favorece en sus dimensiones interiores. Así, estamos frente a un Polo más amplio y largo que el anterior, que lo hace mucho más cómodo.

Volkswagen Polo

En términos de diseño, se ve más fino gracias a su parrilla, mientras que su silueta lateral le da aires de mayor dinamismo.

Al igual que el sedán Virtus, la vida a bordo del Volkswagen Polo es sencilla, práctica y espaciosa, mucho más que antes. Y aunque uno quisiera sentirse en un mini Golf, sobre todo en los materiales, sí damos fe de que hay buena calidad de construcción y ensamblaje de las distintas piezas. En todo caso, los plásticos tienen buen look.

 

Lo otro, su pantalla táctil de 8” lo sitúa bien entre sus pares. Su pantalla es de fácil visualización y su sistema es cómodo y funciona muy rápido. Además, tiene Mirror Link para los dispositivos de Apple y Android, y GPS en la versión testeada.

 

Volkswagen Polo

Si de espacio se trata, una persona de 1,80 viaja cómodamente atrás, teniendo espacio suficiente para piernas y cabeza, incluso si el conductor es tan alto como él. El maletero del Volkswagen Polo es de 300 litros, completamente normal para un vehículo de estas características, teniendo espacio suficiente para un par de bolsos grandes… y alguna otra cosa, pero no mucho más.

 

Volkswagen Polo

Buen manejo

Una de las cosas que más nos habían sorprendido del Virtus era justamente la reacción de su motor. En este caso, debo decir que mis expectativas eran muy altas y reconozco que se desmoronaron un poco.
Hay que decir que el Volkswagen Polo cumple cabalmente con lo que se le debe exigir, no es el más rápido, pero tampoco el más lento de su categoría.

Su motor 1.6 de 110 Hp tiene buenas reacciones en la ciudad, sin embargo, las relaciones de su caja automática de seis velocidades siento que no son las óptimas y estira demasiado la marcha antes de subir un cambio, perjudicándolo en sus prestaciones -y en el rendimiento, que nos entregó una media de 9,2 km/l, algo alto para su tamaño-.

Creo que si bien antes ese caballaje era suficiente por su tamaño y su peso, hoy pareciera que no lo es y para tener mejor desempeño en aceleraciones de sorpresa los 155 Nm deberían aumentar, o al menos en su rango de rpm.

 

Volkswagen Polo

Otro inconveniente es la dirección que se siente sobreasistida, algo que resulta agradable para disminuir la fatiga, sobre todo en el tráfico o a mediana velocidad. Sin embargo, una vez que se alcanza una velocidad estable sobre los 80 km/h esta se vuelve con mejor tacto.

Lo que no se puede obviar es que su plataforma permite sentir que uno lleva bien el auto, con pequeños subvirajes, pero en el fondo tiene un comportamiento óptimo para quienes usan el auto a diario por la ciudad.
Nos gustaría que el Volkswagen Polo tuviera mejores plásticos y que se afinara la puesta a punto de la caja automática, pero en la suma y resta este es un buen competidor del segmento.