*

El botón de partida causa estragos en Estados Unidos
17/05/2018 135 vistas
Desde su introducción masiva a partir de 2006, el botón de partida para los autos ha recibido tanto alabanzas como críticas. Esta contradicción se debe a que a muchos conductores se les olvida apagar sus vehículos al bajarse de ellos, lo que ha tenido, incluso, consecuencias fatales.

Aunque se incorporó como un adicional de lujo en modelos de Mercedes-Benz en 1998 en Alemania, el botón de partida con sistema keyless no llegó a Estados Unidos hasta 2002, masificándose en ese país y otros del orbe a partir de 2006, cuando cada vez más fabricantes optaron porque las llaves quedaran guardadas y los autos se prendieran con un botón.

La idea principal de los fabricantes era entregar un mayor nivel de comodidad al encender el auto con el simple toque de un botón. Todo bien hasta aquí, hasta que el hábito se convirtió en costumbre, lo que comenzó a tener importantes consecuencias en el país del Norte.

Al día de hoy ya se han registrado 28 muertes por inhalación de monóxido de carbono, un gas inoloro e incoloro que emiten los vehículos a combustión encendidos, y que en altas concentraciones puede producir daño cerebral e, incluso, la muerte.

Resulta que desde 2006, cuando se registró el primer caso, se ha hecho cada vez más común que los estadounidenses olviden apagar su auto equipado con botón de partida.

¿Qué pasa con esto? Al tener los garajes conectados de manera interna a la casa, el auto funcionando por horas e incluso toda la noche, llena el ambiente de gases tóxicos, los que se acumulan por la mala ventilación, produciendo efectos fatales.

A las 28 muertes confirmadas por esta razón también se suman 45 casos de personas que han sufrido daños cerebrales por la inhalación de gas. Y es que en un mercado donde se venden alrededor de 17 millones de autos anuales, con más de la mitad de ellos con botón de partida, la tendencia indica que los casos podrían aumentar.

Las soluciones

Mientras el debate busca repartir las culpas de este nuevo problema que presenta la tecnología, muchos recuerdan que, hace siete años, la Sociedad de Ingenieros Automotrices, una de las agrupaciones más reputadas del sector, pidió a los fabricantes incluir alertas sonoras para recordar a los conductores cuando sus vehículos siguieran encendidos.

Mientras tanto, la NHTSA (Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras) propuso una regulación federal, basada en un cambio en el software de los vehículos, aunque nunca se llegó a convertir en norma.

Los fabricantes hacen su parte de diversas formas. Toyota y Lexus, que figuran en casi la mitad de los incidentes, incorporaron un sistema de tres señales auditivas fuera del auto y una al interior, indicando que el motor sigue funcionando.

Ford incorporó un sistema que, después de 30 minutos alejado de la llave, hace que el motor se apague automáticamente. Modelos de BMW, Mazda y Volkswagen también cuentan con una opción similar.
El problema radica en los vehículos más antiguos, donde las actualizaciones pueden realizarse, pero son los mismos usuarios los que no acuden a los llamados a revisión, poniendo en riesgo su vida y las de su entorno.