EuroNcap prueba sus primeros autos de 2017
26/01/2017 1112 vistas
El organismo de seguridad europeo realizó test de choques a dos Volvo y un Ford, siendo los primeros evaluados con cinco estrellas y el muscle americano con sólo dos estrellas.

Un nuevo año de pruebas de choques comenzó para la EuroNcap, el organismo europeo que prueba la seguridad activa y pasiva de  los autos que se comienzan a vender en el Viejo Mundo. Y los primeros testeados de 2017 fueron los Volvo S90 y V90 y el Ford Mustang, los cuales corrieron con distinta suerte. Esto porque mientras los modelos de la marca sueca alcanzaron la máxima distinción (cinco estrellas), el muscle car americano sólo logro dos estrellas.

Ante estos resultados, el secretario general del organismo europeo, Michiel van Ratingen, afirmó que “Volvo ha invertido en seguridad, al tiempo que ha incorporado tecnologías clave en el equipamiento de serie en su gama de productos, lo que le ha llevado obtener estos buenos resultados, nada menos que cinco estrellas. Ford, en tanto, no esperaba que EuroNcap probara el

Mustang y eligió no equipar ciertos elementos de seguridad en Europa, los cuales si están disponibles en EE.UU., y en muchos otros deportivos. Esta actitud respecto a la seguridad debería molestar a los clientes de Ford, independientemente de si están comprando un vehículo deportivo de alta potencia o un coche familiar”.

Los Volvo S90 y V90 lograron un 95% en el área de protección de adultos, así como un 80% en cuidado infantil. En lo referente a protección de peatones, la puntuación fue del 76%, y de 93% en cuanto a dispositivos de asistencia de manejo.
Volvo además consiguió ser el primer fabricante que logra seis puntos completos en la prueba de frenado de emergencia autónomo para peatones.

Por su parte, el Ford Mustang recibió bajas puntuaciones por favorecer la seguridad mayormente de los pasajeros delanteros y la ausencia de ayudas a la conducción. Así fue calificado con una nota de 72% para la protección de los pasajeros delanteros, un 64% en la del peatón (gracias a un capó activo), pero tan sólo un 32% para los ocupantes infantiles y un paupérrimo 16% en los asistentes a la conducción.