Cuando se usaban cadáveres para las pruebas de choque
20/07/2016 963 vistas
No siempre existieron software tecnológicos.

El mes pasado Toyota incorporó tres nuevos modelos en su software de modelación humana virtual “Total Human Model for Safety” -Modelo Humano Total de Seguridad-. Los dummies corresponden a niños de 10 años (138 cm de altura), seis años (118 cm de altura) y tres años de edad (94 cm de altura). Con estos modelos infantiles, el objetivo es ampliar la variedad de contexturas y edades para analizar en mayor profundidad las lesiones en caso de accidente.

Sin embargo, no siempre existió el THMS, con todos sus muñecos digitales, para contribuir al desarrollo de tecnología y así evolucionar en la protección de pasajeros y seguridad de los vehículos.

Desde que comenzó la producción de autos a gran escala a fines de 1890, la necesidad por aumentar la seguridad en caso de accidentes fue inminente. El primer choque se registró el 31 de agosto de 1896, para luego poco a poco transformarse en un problema real a medida que aumentaba la circulación  y crecía el número de muertes al volante.

En reacción, comenzaron a hacerse pruebas de choques, utilizando cadáveres humanos. La Universidad Wayne State de Detroit fue la primera en preocuparse por recolectar información sobre los efectos que los choques pueden provocar en el cuerpo a alta velocidad. Fue así como se hicieron toda clase de pruebas con estos cuerpos donados a la ciencia, dejando mucho a la imaginación.

Sin embargo el uso de cadáveres no era, ni es, un tema simple. Además de ocasionar un problema ético y moral al trabajar con cuerpo humanos, suscitaban limitaciones en la investigación ya que solo se contaba con cadáveres de ciertas características y edad que no cubrían todo el espectro necesario de información. No existía una correlación entre los resultados y la realidad.

Con la evolución tecnológica, comenzaron a utilizarse muñecos simuladores modernos, los conocidos Crash Test dummies. Los maniquíes de ensayo que representaban a una familia fueron claves para el perfeccionamiento del cinturón de seguridad.

Si vemos al día de hoy, existe todo un software de seguridad destinado al asunto, que cada vez se va ampliando para que las pruebas sean lo más apegadas a la realidad posible.

Total Human Model for Safety de Toyota

Por ejemplo, con el Total Human Model for Safety es posible simular la postura de los conductores y pasajeros, posibilitando un análisis lo más detallado posible de lesiones y resultados en caso de accidentes.

¿Veremos más adelante pruebas con muñecos a base de inteligencia artificial?