Opel Corsa OPC: Un purasangre alemán entrenado para correr
29/11/2015 1968 vistas
Look más agresivo y habitáculo deportivo combinan muy bien con una performance muy potente y de reacciones rápidas y precisas.

 

  • Motor: 1.6 turbo
  • Potencia: 207 Hp
  • Torque: 280 Nm
  • Transmisión: MT 6 vel.
  • 0 a 100 km: 6,8 segundos
  • Precio: $ 18.990.000

 

 

En 1997, Opel inauguró su departamento de competición Opel Performance Center, el cual se encargaría de preparar los ejemplares más radicales y veloces para el fabricante alemán.

De ahí que cuando escuchamos las siglas OPC, sabemos de antemano que se trata de algo fuera de lo común. Hace un par de semanas, de hecho, pusimos a prueba el recién llegado Opel Corsa OPC y lo comprobamos con nuestras propias manos.

Primero, las diferencias con el Corsa convencional saltan a la vista y son muy evidentes: nuevas tomas de aire frontales, pasos de rueda más marcados, prominentes faldones laterales, llantas aro 18, un escape de doble salida, unos focos traseros más dinámicos y llamativo spoiler que da acceso a un minúsculo maletero.

 

Opel Corsa OPC

 

Una vez adentro, los asientos tipo bacquet firmados por Recaro sujetan muy bien el cuerpo, aunque sus protuberancias a la altura de los hombros dificultan un tanto la puesta del cinturón de seguridad. Aun así, estas butacas son muy confortables (sobre todo en curvas), cuentan con calefacción y permiten adoptar una posición de conducción muy baja y con las piernas bien estiradas.

Un volante de aro grueso forrado en cuero, una palanca de cambio específica, pedales de aluminio y una instrumentación especial completan el resto de los cambios respecto del Corsa tradicional.

 

Opel Corsa OPC

 

 

Rápido y furioso

Al arrancar, lo primero que llama la atención es el sonido deportivo del motor, teniendo en cuenta que se trata de 1.6 litros. Claro, la clave está en su revisado sistema de escape.

Este propulsor turbo de cuatro cilindros entrega 207 caballos de potencia, 15 Hp más que la versión anterior. Gracias a los ajustes en el sistema de admisión, el intercooler y los inyectores, logra un par máximo de 280 Nm.
Las prestaciones, por supuesto, son bastante buenas para un modelo de su cilindrada, ya que pasa de 0 a 100 km/ en 6,8 segundos y marca una velocidad máxima de 230 km/h, aunque esta última no pudimos verificarla.

 

Corsa OPC

 

 

El empuje del motor es realmente sorprendente. Independiente casi de la marcha y el régimen, pareciese que siempre tiene ganas de correr. Por supuesto, le acompaña una caja manual de seis velocidades, con recorridos cortos y rápidos.

Todo el potencial del Corsa OPC se transmite al asfalto por medio de un chasis colocado 10 mm más abajo que el modelo convencional, lo que, de por sí, aporta mayor equilibrio y estabilidad. Una nueva geometría en el eje trasero, barras estabilizadoras más gruesas y un sistema de amortiguación  de frecuencia selectiva dan aún más precisión y confianza. Todo hace sentir que el Corsa OPC va pegado al piso y muy aplomado.

A pesar de que la suspensión tiene un ajuste claramente firme y los neumáticos un perfil muy bajo (225/35 R18), el Corsa OPC no es incómodo. Eso sí, no se puede negar que los ocupantes sienten las imperfecciones del pavimento con nitidez y que en más de un lomo de toro dolió la ‘guata’ por el golpe.

 

Corsa OPC Opel Corsa OPC

 

 

Más allá de esto, resulta bastante placentero en tráfico citadino, mientras que en carretera es fácil y agradable conducir a gran velocidad, pues no reacciona con brusquedad ante errores de conducción y proporciona una grata sensación de control y seguridad.

Ayuda una dirección directa con mucho tacto y un sistema de frenos Brembo, que permite dosificar la frenada con precisión y aguanta muy bien su uso continuado.

Sin duda, estamos frente a un gran ejemplar del Corsa.